viernes 17 @ Latex: Pacoplaza + Pig
sábado 18 @ El Tornillo: La Fiesta Petarda Ligres vs Alababarada

Una crónica de Pig, con fotos suyas y de Juancho

Como no somos nada falleros pero sí bastante petardos, vamos a centrarnos en las actividades lúdico-festivas-nocturnas, que es lo que nos interesa. El finde cañero nonstop empezó para algunos la noche del jueves 16 con el concurso de paellas en el Gondwana. Pacoplaza jura que quedó el segundo, así que nada podía prever la debacle del sábado. Pero no adelantemos acontecimientos. La noche del viernes pinchaba Miqui Puig en El Tornillo, así que allá que nos fuimos. También estaba por allí Lalo, ejerciendo de cicerone para la plana mayor de El Jueves, que plantaban falla. Total, que entre los habituales, los pintamonas y los advenedizos aquello estaba de bote en bote. Y bien que botamos con la sesión de Miqui, una de las más inspiradas que le recordamos.

 

 

A los ositos siempre les ponen mal el nombre, jejeje

El gadget más friqui que imaginarse pueda: un llavero con la foto de Napoleon Dynamite y las frases más emblemáticas del personaje, incluida la del ligre. Ideal como consejero espiritual y para subirte la autoestima. Lo llevaban los del Bon Vivant, que son ultramodernikis.
Cuando chaparon El Tornillo, Pacoplaza y yo nos encaminamos al Latex, donde eran requeridos nuestros servicios. Hubiéramos querido llevarnos con nosotros a Miqui, pero tenía que pillar un tren o un avión o algo a las pocas horas, porque la noche siguiente pinchaba en Lleida. Ay, señor, qué dura es la vida del pinchadiscos, siempre de aquí para allá. Una lástima, otra vez será.
Por cierto, que la sesión nos salió de puta mare. Será por el roce con los diyeis de verdad: en la pista grande pinchaba Sergio Máñez, vecino como nosotros de la calle Palleter.
Y llegamos ya al plato fuerte: La Fiesta Petarda. Combate buenrollista de ligres contra ositos en dos modalidades, paellil y diyeística. Aunque hasta última hora no estuvo claro que pudiéramos disponer de una paella lo bastante grande, ese mismo día se solventó el problema. Como además Paco siempre ha hecho paellas excelentes para bastante gente, estábamos convencidos de nuestra victoria. A ver, los babaleros son muy buenas personas y eso, y excelentes diseñadores (tremendo el flyer!), pero lo de los fogones... Pues bien, no sé si sería por ir demasiado confiados, o porque Paco estaba demasiado enjugassat y despistao, queriendo estar en todos los sitios a la vez y descuidando lo fundamental; el caso es que llegado el momento crítico del último hervor a aquello le faltó leña, o le sobró agua, o vete tú a saber. Mala no estaba, pero paella lo que se dice paella... Más bien arròs caldós. Y es de justicia reconocer que la de los babaleros estaba muy buena, pequeñita pero buena. Menos mal que Pause logró resarcirnos elaborando una tercera paella fuera de concurso pero de notable alto. Ay, Paco, Paco...
El veredicto del jurado, aún sin tener en cuenta el factor de caldosidad, quizá achacable a un fallo de intendencia por parte de la organización. A los ositos les pusieron un merecido 8'5. Felicidades!
En fin, que después de la semidecepción gastronómica estábamos más que calentitos para afrontar con gallardía el duelo pinchadiscal. El combate se pactó a asaltos de media hora por colectivo, bien en solitario o por parejas, teniendo en cuenta la disparidad en el número de componentes. Aquello pasará a los anales de la historia tornillera: desde después de la cena hasta las 5 pasadas de la madrugada, un continuo desfile de seudodiyeis, a cual más destarifao, arrasó la cabina del local y puso a la parroquia en un estado próximo al éxtasis colectivo. Al final no se llegó a ningún fallo respecto a la victoria de unos u otros, y como suele decirse, lo importante es participar. Hay que destacar que los ligres que menos se prodigan (Lalo, Pause, Potens) lo hicieron como nunca, se salieron! A ver si se deciden a pinchar más. Lo pasamos de categoría, che!
Mossèn Pay buscant vocacions i preparant la visita del Sant Pare.
Esta va para monja!