
Como este viernes tenemos sesión carnavalesca en
The Mill, hemos tenido que buscarnos unos disfraces ad hoc, buenos, bonitos y baratos. Una excusa como cualquier otra para hacer una visita a
Casa Picó. Al final hemos pillado unos que supuestamente son de mujer de las cavernas, pero que en realidad eran lo más barato que hemos podido encontrar con estampado felino. Más barato todavía que la tela comprada por metros. La globalización es lo que tiene. Vaya, ahora me da remordimientos por las pobres chinas explotadas. Una advertencia: como la tela es 100% plasticosa, no se os ocurra acercaros a nosotros cigarro en mano, o acabaremos saliendo en
"España directo". Ah, y ya veremos dónde nos escondemos hasta que llegue la hora de pinchar.
<< Home