Britney mola
En flagrante contradicción con un post de hace unos meses (el ligre es veleta por naturaleza: nunca te fies de su palabra), tengo que reconocer que Britney ahora sí que mola, y mola bastante. Qué es lo que me ha hecho cambiar de opinión? Hay dos aspectos fundamentales: su decadencia personal y la grandeza de su último disco.
En un momento en que Paris Hilton se plantea hacer un viaje buenrollista a Ruanda, rollo misionera (vaya, sí que le ha afectado su paso por la trena), y mientras Pete Doherty engorda por minutos y está cada vez más paquirrinoide (dejarse la droga y la novia a la vez es lo que tiene, que no quemas calorías y pasa lo que pasa), Britney representa a la perfección el arquetipo del ídolo caido. Y es que, puestos a seguir la vida de los famosos, es más reconfortante fijarse en aquellos que dan pena o risa (o las dos cosas a la vez), que en aquellos que nos matan de envidia.
Parece que fue ayer cuando la expresentadora del Club Mickey hacía gala de su virginidad y se ofrecía como modelo de comportamiento para la juventud yanki más ñoña. Quién te ha visto y quién te ve! Antes, jugando a ser lolita, pero soltera y entera, y ahora convertida en putón verbenero, mala madre gambitera y lorzil, divorciada que ha perdido la custodia de sus hijos por ser más conocida en los afters que en la guardería. Y todo ese proceso de bajada a los infiernos, que a las estrellas de antes les costaba media vida, Brit lo ha quemado en 2 o 3 añitos. Si no se corrige aun veremos a Britney muerta de sobredosis o atragantada con una hamburguesa. O mejor aún, convertida en presunta muerta o abducida, en una leyenda urbana de la magnitud de Elvis, avistada en supermercados o en algún remoto poblado de caravanas. (Idea para una camiseta: "Britney vive"). El que quiera seguir su autodestrucción en tiempo real hará bien en engancharse a webs tomateras de los USA como Perez Hilton, Egotastic o The Superficial.


Horchata, limonada, y por detrás, chocolatada. A la izquierda, Brit luciendo lorzas y extensiones via satélite. En la otra foto, de white trash total con un bikini de ligre y armada con el milagro antigrasa. No se te ocurra pegarle un trago!
Y ahora vamos con el disco. Da igual que ella no haya tenido practicamente nada que ver en el proceso de creación y grabación de las canciones. Da igual que su voz esté uberprocesada y casi irreconocible. Da igual que en aquella gala de la MTV su actuación fuera más patosa que la de Belén Esteban en el carnaval de Tenerife. La producción de "Blackout" es una puta obra maestra de la ingeniería acústica. Quienes son los responsables de este improbable milagro? Seguro que son algún grupo de niggers malotes hiphopéros-arenbiéros. Pues bien: un respeto! En serio, liberaos de prejuicios y dadle una oportunidad. Qué despliegue de rudiditos, gemiditos, bombos, cajas, charles, filtros... Y además de ruido tiene también nueces: "Radar", "Heaven on earth" o "Hot as ice" seguirían siendo temazos pop aunque no llevaran tanta pedrería. Una pasada, de verdad. (Un consejo: por el mismo precio haceos con un archivo que ronda por ahí con 22 canciones, incluyendo maquetas y descartes tan interesantes como "Everybody", su apropiación del "Sweet dreams" de Eurythmics). En cierta manera me recuerda al "Dangerous" de Jacko: esas canciones que dejan de serlo para convertirse en lucecitas de colores, en delirium tremens sónico, en petazetas en el cortex. Pero claro, después de eso ya no hay vuelta atrás. Cuánto tardará Britney en querer convertirse en negra y tirar a los niños por la ventana o disfrazarlos con un burka? Por de pronto ya se ha recauchutado los morros. It's Britney, bitch!
En un momento en que Paris Hilton se plantea hacer un viaje buenrollista a Ruanda, rollo misionera (vaya, sí que le ha afectado su paso por la trena), y mientras Pete Doherty engorda por minutos y está cada vez más paquirrinoide (dejarse la droga y la novia a la vez es lo que tiene, que no quemas calorías y pasa lo que pasa), Britney representa a la perfección el arquetipo del ídolo caido. Y es que, puestos a seguir la vida de los famosos, es más reconfortante fijarse en aquellos que dan pena o risa (o las dos cosas a la vez), que en aquellos que nos matan de envidia.
Parece que fue ayer cuando la expresentadora del Club Mickey hacía gala de su virginidad y se ofrecía como modelo de comportamiento para la juventud yanki más ñoña. Quién te ha visto y quién te ve! Antes, jugando a ser lolita, pero soltera y entera, y ahora convertida en putón verbenero, mala madre gambitera y lorzil, divorciada que ha perdido la custodia de sus hijos por ser más conocida en los afters que en la guardería. Y todo ese proceso de bajada a los infiernos, que a las estrellas de antes les costaba media vida, Brit lo ha quemado en 2 o 3 añitos. Si no se corrige aun veremos a Britney muerta de sobredosis o atragantada con una hamburguesa. O mejor aún, convertida en presunta muerta o abducida, en una leyenda urbana de la magnitud de Elvis, avistada en supermercados o en algún remoto poblado de caravanas. (Idea para una camiseta: "Britney vive"). El que quiera seguir su autodestrucción en tiempo real hará bien en engancharse a webs tomateras de los USA como Perez Hilton, Egotastic o The Superficial.


Horchata, limonada, y por detrás, chocolatada. A la izquierda, Brit luciendo lorzas y extensiones via satélite. En la otra foto, de white trash total con un bikini de ligre y armada con el milagro antigrasa. No se te ocurra pegarle un trago!
Y ahora vamos con el disco. Da igual que ella no haya tenido practicamente nada que ver en el proceso de creación y grabación de las canciones. Da igual que su voz esté uberprocesada y casi irreconocible. Da igual que en aquella gala de la MTV su actuación fuera más patosa que la de Belén Esteban en el carnaval de Tenerife. La producción de "Blackout" es una puta obra maestra de la ingeniería acústica. Quienes son los responsables de este improbable milagro? Seguro que son algún grupo de niggers malotes hiphopéros-arenbiéros. Pues bien: un respeto! En serio, liberaos de prejuicios y dadle una oportunidad. Qué despliegue de rudiditos, gemiditos, bombos, cajas, charles, filtros... Y además de ruido tiene también nueces: "Radar", "Heaven on earth" o "Hot as ice" seguirían siendo temazos pop aunque no llevaran tanta pedrería. Una pasada, de verdad. (Un consejo: por el mismo precio haceos con un archivo que ronda por ahí con 22 canciones, incluyendo maquetas y descartes tan interesantes como "Everybody", su apropiación del "Sweet dreams" de Eurythmics). En cierta manera me recuerda al "Dangerous" de Jacko: esas canciones que dejan de serlo para convertirse en lucecitas de colores, en delirium tremens sónico, en petazetas en el cortex. Pero claro, después de eso ya no hay vuelta atrás. Cuánto tardará Britney en querer convertirse en negra y tirar a los niños por la ventana o disfrazarlos con un burka? Por de pronto ya se ha recauchutado los morros. It's Britney, bitch!


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