19 enero 2006

Un King Kong muy modosito

No te burles, mujer, que una mala tarde la tiene cualquiera La peli de Jackson es, con diferencia, la más pacata de toda la saga. Vamos, que a pesar de que la señorita Watts está muy buena y todo eso, no hay nada de tensión sexual entre la bella y la bestia. No estoy pidiendo un numerito de zoofilia, pero la baza de la atracción sexual se jugaba tanto con Fay Wray en la peli de los años 30 (época supuestamente más reprimida y censora que la actual), como en la setentera con Jessica Lange.

Unos cuantos detalles:

1. Al principio, cuando el director está con los productores, uno de ellos le pregunta si va a tener en cuenta los melones, aldabas, delantera... y unos cuantos sinónimos más de la protagonista. A lo que el director responde indignado con nosequé de la libertad creativa, y que lo suyo es cine de autor y/o aventuras. O sea, que al principio de la peli, el director (alter ego del propio Jackson?) ya nos anuncia que de chicha ná.

2. La chica prefiere morirse de hambre que trabajar en un local de alterne. Después de llenarse el buche le quita esperanzas al director con aquello tan manido de "no soy el tipo de chica que te piensas".

3. Cuando el mono se la lleva a la selva no hay el consabido numerito de strip-tease. Y para postre, la chica, a la hora de ligarse al mono, o al menos de tranquilizarlo, porque está visto que muy lanzada no es; pues decía que entonces se dedica a hacerle numeritos malabares y payasadas (en otro momento de la peli dice algo así como "mi trabajo es hacer reir a la gente"), pero no tiene el más mínimo interés en poner cachondo al mono. Por su parte, el mono tampoco es que esté mucho por la labor.

4. Eso sí, el mono es todo un romanticón, y se lleva a la chica a ver los atardeceres desde lo más alto, cogiditos de la mano los dos. Muy tierno. Estamos acostumbrados a que esas escenas ocurran "después de".

5. Hacia el final de la peli, cuando Kong ha escapado y va buscando a la chica, se dedica a pillar a toda rubia que pasa por allí. Lo normal en un animal sería utilizar el olfato, sentido que tiene mucha importancia en lo sexual. Pues eso, que parece que el mono a la chica ni la ha olido.

En fin, que este Kong parece que sea del Opus. Está claro que el romance entre la chica y el mono está abocado al fracaso, pero en este caso no se puede hablar de "amour fou", ni siquiera de amor platónico; más bien parece que ambos estén en un estadio infantil, presexual, de amiguitos y ya está.

Tendría que revisar "Criaturas celestiales", que es la que se presta más, pero creo que en todo el cine de Jackson no hay casi sombra de pulsión sexual. Mucha aventura y mucha camaradería (porque al final, bella y bestia no son más que amigos) y todo lo que quieras, pero de tomate ná de ná. En la trilogía del Señor de los Anillos pasa algo parecido: las historias de amor están metidas con calzador y resueltas de manera poco apasionada o natural. En ese sentido lo veo un director poco completo, o maduro, o como lo quieras llamar. En el terreno de la acción, las aventuras y todo eso: de puta madre. En cuanto a la psicología de los personajes: aprobado peladito.